Originalmente nunca estuvo en nuestros planes crear una entidad sin fines de lucro. Empezamos con un proyecto en internet y queríamos concretarlo sabiendo que para comenzar y para que perdudara en el tiempo debería tener un costo mínimo, lo que sabíamos era posible aprovechando las eficiencias que trae internet de la mano.
Cuando nos salimos de los borradores y quisimos volcar nuestro proyecto (Daunamano) a una realidad tangible, no fue tan fácil como pensábamos. De a poco fuimos viendo que teníamos que incurrir en gastos que debimos sufragar con nuestros propios ahorros personales (que no eran muchos por cierto). Se preguntarán entonces: ¿Por qué invertir en algo en que supuestamente no les daba retorno? Lo primero que me viene a la mente es que hacer esta pregunta es lo mismo que cuestionarse de la razón de invertir en la educación de un hijo… Esto es exactamente lo que fue para nosotros. Estábamos tan comprometidos que no estábamos dispuestos a aceptar el fracaso porque los recursos no aparecían. Decidimos seguir adelante y hacer lo que fuese necesario con tal de no dar marcha atrás. ¿Por qué no aparecían los recursos? Básicamente porque no teníamos una entidad jurídica detrás. Intentamos por todos los medios incorporarnos a otra ONG para evitarnos toda la complicación burocrática de crear una entidad sin fines de lucro de cero, y sobre todo, evitarnos tener que cumplir con todos los requisitos contables y legales pertinentes que nos consumirían tiempo y dinero. Pero no encontramos una ONG en cuyo estatuto especificara que podíamos llevar a cabo nuestro proyecto. El tiempo pasaba y no queríamos darnos por vencidos, asi que decidimos fundar Res Non Verba (Hechos No Palabras en latin).
Hoy estamos felices de haber creado RNV. Hemos creado una entidad que tiene como fin incubar, desarrollar y promover proyectos tecnológicos con fines sociales. Digamos que la asociación es una entidad que presta servicios a actuales y futuros líderes, de forma de que estos puedan dedicar todas sus energías a la concreción de sus objetivos sociales. Hoy tenemos una organización que no genera gastos superfluos y utiliza al máximo internet para desarrollar sus proyectos. Llevamos la contabilidad por proyecto para poder evaluar cada uno por separado y analizar su retorno social y eficiencia en forma más profunda y exacta. Podemos decir que por cada $ invertido en nuestra asociación/proyectos, se aplica un porcentaje cercano al 100% al proyecto y no se pierde dinero en gastos innecesarios. Como decimos por acá: ¡Solo nos puede ir mejor!
Saludos y esperamos su apoyo
Matías Laurenz.

